
He dejado de escribir en el blog un tiempo, porque ya no sé qué es esto de la educación, parece que es un circo que todo el mundo se toma a la ligera y que llevar un libro en la mano permite quejarte, a veces a sabiendas (gracias a Dios) y otras porque me da la gana, que en este maldito país es lo que pasa.
Desde el primer día que empecé el blog, me juré a mi mismo que no lo incendiaría, que no hablaría de política (por ahora yo lo llamo incendiar), pero ha llegado el día en el que las cosas se nos van de las manos en este maldito país.
Que los recortes no había que hacerlos entrados en el 2012 señores, que en Alemania lo vieron venir mucho antes y los iniciaron en el 2008, y ahora son los que mejor llevan la gran crisis mundial que se nos tapó y volvió a tapar, utilizando términos como recesión económica o diciendo que esto nos afecta a todos (¡a mí qué el resto del mundo!, lo que me interesa es que desde arriba se tomen responsabilidades, cosa muy española que hasta no ver las orejas al lobo, no actuamos).
Al final han caído recortes en todos los sitios… incluidos sanidad y educación, se congelan oposiciones, se congelan sueldos… se destina menos dinero tanto a lo público como a lo concertado (que por lo que a mí me toca no es una buena noticia ni mucho menos), pero también me fastidian otras cosas, como que en una manifestación pacífica se metan los mismos desarrapados de siempre (además se localizan pronto, no lo duden) y la líen parda… después carga policial, y más manifestaciones convirtiendo nuestra tan querida educación en un arma desarrapada de política.
Lo que se llama el efecto dominó al sentarte en una terraza de un bar vacía y que acto seguido empieza a llenarse de gente… es lo que se va a producir con las manifestaciones, cada vez más y por diversos motivos.
Si esto se veía venir, hemos vivido muy por encima de nuestras posibilidades, unos echaran la culpa al “boom inmobiliario”, otros a los despilfarros políticos, otros al bienestar que nos ha dado el Estado (más del que nos merecemos visto lo visto).
Ayer vi un chico de 18 años pedir en Zaragoza porque no tenía para comer. ¿Tan mal hemos hecho las cosas?
Pues si buscan un culpable no tienen mas que mirarse en el espejo.
En cuanto a las reformas educativas ya he dado cuenta de que hay cositas que no me gustan, pero ¿todo es malo?
El otro día oí que iban a modificar el Sistema de becas.
Recuerdo en segundo de bachiller en clase de inglés cuando la profesora preguntó que quien tenía una media superior a un 8 y pico, y una mano se levantó (si, en este caso era la mía), me preguntó por los ingresos de mis padres… dado que mis progenitores trabajaban los dos, no pude irme becado a Inglaterra, pero tampoco me sobraba el dinero para permitirme el lujo de pasar los veranos allí. Lo digo porque ha habido mucha gente que se ha aprovechado de las becas, y de las becas universitarias sin dar palo al agua, y otros pues claro, como que no hemos rascado nada.
Ahora se valorará el rendimiento académico, sea un aprobado mayor del 75% de las materias o sea lo que sea, pero que ese trabajo y estudio se vea recompensado no me parece mal.
Además un sistema de estudios basado en el modelo alemán, no creo que sea tan malo... (Alemania... que país éste, que tras 2 guerras mundiales ha sabido sobreponerse y estar a la vanguardia de Europa.)
Por último, me gustaría pedir una cosa… que por favor, los vándalos se queden en su casa y no pongan la educación en entredicho y que esas manifestaciones sean pacíficas y realmente se caractericen por lo que apoyamos en ellas, por una buena educación.
LUIS PISA TOLOSA
Pdata: No se preocupen que si hay que hablar, habrá para todos, seguro.
Etiquetas: educación, recortes, política, manifestación, crisis