
El otro día, leyendo mi Sport Life (revista de corte deportivo), me llamó especialmente la atención un artículo de su director general de Publicaciones deportivas, Jesús Chico. Un artículo que invitaba a participar en una carrera que organizaba el proyecto solidario proniño que promueve la Fundación Telefónica, un proyecto, que pretende garantizar el derecho a la educación de miles de niños en Latinoamérica.
“Bien sabemos que no vamos a cambiar el mundo por correr una carrera, pero si en algo puede cambiar una sociedad, es en la educación”.
Con esta frase iniciaba Jesús Chico su artículo, una frase llena de esperanza por un lado y de reflexión por otro.
La gente del “primer mundo” (por decir algo) estamos muy mal acostumbrados y realmente no valoramos el simplemente hecho de leer, de aprender a multiplicar o de escribir una carta.
Sólo hay que echar un ojo a los programas de Televisión que nos dejan entrever las miserias que sufren ciertos países de Latinoamérica y de África, países en los cuales los niños tienen que trabajar dieciocho horas diarias y en unas condiciones precarias, y sin embargo nosotros y nuestra juventud especialmente, se queja de que tiene que ir a la escuela, que tiene que estudiar...
Cuando no se conoce algo peor es muy fácil quejarse.
Como dice la frase de Jesús, bien sabemos que por correr una carrera no vamos a cambiar el mundo, pero si en algo puede cambiar una sociedad es en la educación.
Es cosa de maestros, alumnos, padres y demás agentes sociales que se le dé a la educación la importancia que merece, y más aún en estos días, en los días en los que reina la sociedad del conocimiento.
Por todo ello, pensemos en nosotros, en los peques y en aquellos niños que no conocemos pero que no tienen acceso ni siquiera a un libro.
http://www.fundacion.telefonica.com/pronino/
FOTO: Equipación que luce el Real Zaragoza, equipo de fútbol demi ciudad patrocinado por Telefónica.
Luis Pisa Tolosa



